Ideas / Dossier artístico
Dossier artístico:
qué incluir, qué dejar fuera y cómo ordenar tu obra.
Tienes fotografías, proyectos, exposiciones, textos, obra reciente, obra de hace años, quizá un statement, un CV y varios PDFs anteriores.
Material no te falta.
El problema empieza cuando tienes que decidir qué entra.
Un dossier artístico no es un almacén de todo lo que has hecho.
Es una selección que tiene que permitir entender tu trabajo.
La primera decisión no es elegir una plantilla. Es saber para qué necesitas ese dossier y qué tiene que comprender la persona que lo va a recibir.
01 / Antes de abrir Canva, InDesign o PowerPoint
¿Qué quiero conseguir
con este dossier?
Un dossier puede servir para presentarte a una convocatoria, contactar con una galería, enseñar un proyecto concreto, solicitar una residencia o disponer de una presentación profesional de tu trabajo.
No todos esos usos necesitan exactamente el mismo documento.
Puede que tengas diez años de obra y solo necesites mostrar una parte. Puede que un proyecto reciente explique mejor tu trabajo que una recopilación cronológica. O puede que una convocatoria pida contenidos concretos, un límite de páginas o un peso máximo del archivo.
El dossier tiene que adaptarse a lo que necesitas hacer con él. No al revés.
02 / Qué puede incluir
Que algo pueda incluirse
no significa que tenga que estar.
Hay elementos que aparecen con frecuencia porque ayudan a situar el trabajo: portada e identificación, una breve presentación, selección de obra, información técnica esencial, proyectos o series relevantes, trayectoria, contacto y enlaces.
Un statement puede ayudar a comprender tu práctica. También puede sobrar si simplemente repite lo que ya muestran las páginas siguientes.
Un CV puede aportar contexto. No tiene por qué ocupar tres páginas.
Una biografía puede situarte en pocas líneas. No necesita contar toda tu trayectoria.
¿Qué apartados debería tener un dossier?
prueba con¿Qué necesita saber quien lo recibe para entender este trabajo?
03 / Qué dejar fuera
Quitar también
es diseñar.
Esta suele ser la parte más difícil. Porque quitar implica elegir.
Y elegir puede sentirse como si estuvieras diciendo que una obra, una exposición o una etapa de tu trayectoria no importa.
No significa eso.
Significa que no todo tiene que cumplir la misma función al mismo tiempo.
Una obra puede ser importante para ti y no ayudar a explicar este dossier. Un proyecto puede ser excelente y romper la lectura del resto. Una exposición puede formar parte de tu trayectoria sin necesitar una página completa.
Una fotografía mediocre no mejora un dossier porque la página estuviera vacía. Un texto repetido no gana valor porque aparezca bajo otra imagen. Y los recursos gráficos no deberían competir con la obra solo para demostrar que el documento está diseñado.
Si algo no ayuda a entender tu trabajo, probablemente está ocupando el lugar de algo que sí podría hacerlo.
04 / Cómo elegir la obra
No busques solo
“las mejores piezas”.
Busca las piezas que juntas explican mejor lo que estás intentando mostrar.
Representatividad
¿Esta obra tiene relación con el lugar en el que se encuentra ahora tu trabajo?
Relación
¿Ayuda a construir una lectura junto a las demás piezas?
Propósito
¿Tiene sentido dentro del objetivo concreto de este dossier?
Una selección para presentar una serie concreta puede dejar fuera obras excelentes que sí aparecerían en un portfolio general.
A veces una obra excelente no pertenece a ese dossier.
05 / Cómo ordenar el dossier
No hace falta una receta.
Hace falta una lógica.
Una vez elegidas las piezas aparece otro problema: ¿en qué orden las pongo?
No existe una única secuencia correcta. Pero sí debería existir una lógica.
La primera parte permite entrar en tu trabajo. Después llega el contexto necesario para comprenderlo. A continuación puedes desarrollar la selección de obra o los proyectos principales.
La trayectoria, los datos complementarios y los enlaces pueden aparecer cuando ya existe una imagen clara de lo que haces.
Si tienes diez años de trabajo, no estás obligado a empezar hace diez años. Quizá una serie reciente sea la mejor puerta para comprender algo que llevas investigando mucho tiempo.
El orden cronológico es una posibilidad.
No una ley.
06 / Cuántas páginas
¿Cuántas páginas
debería tener?
No existe un número universal.
Y conviene desconfiar de las recetas que dicen que todos los dossiers deben tener exactamente 10, 15 o 20 páginas.
Algunas convocatorias establecen sus propios límites de páginas, peso o formato. En esos casos, la regla está clara: se adapta el dossier a los requisitos.
Cuando no existe un límite externo, aplicaría algo bastante menos matemático:
Las páginas necesarias para comprender el trabajo y ninguna dedicada únicamente a demostrar cuánto has trabajado.
La calidad de una selección no aumenta automáticamente con el número de obras. Muchas veces ocurre lo contrario.
07 / El diseño
El diseño tiene
que ayudar a mirar.
Un dossier artístico también es una pieza de diseño.
Pero su diseño tiene una función bastante concreta: facilitar la lectura y dejar espacio a la obra.
Eso implica trabajar bien la jerarquía, los márgenes, el tamaño de las imágenes, la legibilidad de los textos y la relación entre una página y la siguiente.
No hace falta que cada página demuestre una idea gráfica nueva.
Tampoco tiene que ser un documento completamente neutro. Puede tener carácter. Puede tener identidad.
La persona que lo abre debería recordar tu trabajo, no la cantidad de recursos visuales que había alrededor.
08 / Dossier y web
El dossier no tiene
que resolverlo todo.
El dossier y la web no cumplen exactamente la misma función.
El dossier puede adaptarse a una convocatoria, una galería, un proyecto o un interlocutor concreto.
La web puede mantener una visión más amplia de tu trabajo y permanecer disponible cuando alguien quiera seguir explorándolo.
Por eso pueden convivir perfectamente.
Alguien puede conocer tu obra a través de un dossier y después visitar tu web. O descubrirte en la web y descargar desde allí información sobre un proyecto concreto.
Relacionado ¿Necesitas también un lugar donde mostrar tu obra? Web para artistas ↗09 / Antes de enviarlo
Haz una última lectura
como si no supieras nada.
Antes de cerrar el PDF, intenta leerlo olvidando todo lo que tú ya sabes sobre tu propio trabajo.
¿Se entiende qué hago?
¿La selección tiene una lógica?
¿Las primeras páginas invitan a continuar?
¿Hay algo que está ahí solo porque me daba pena quitarlo?
¿Las fotografías representan correctamente las piezas?
¿Hay información repetida?
¿Se entiende cómo contactar conmigo?
¿Los enlaces funcionan?
¿El archivo tiene un peso razonable?
¿El nombre del PDF permite identificarme sin abrirlo?
Y una prueba especialmente útil:
Envíatelo a alguien que no conozca todo tu recorrido.
No le preguntes si le gusta.
Pregúntale qué ha entendido.